
Calcula la famosa Regla de Tres para conseguir despejar la X o incógnita en una proporción con los tipos directo o inverso.
Directa: si una cantidad sube, la otra también sube. Ejemplo: más kilos de fruta → más precio. Más horas trabajadas → más dinero ganado.
Inversa: si una cantidad sube, la otra baja. Ejemplo: más obreros → menos días para terminar. Más velocidad → menos tiempo de viaje.
Directa: X = (B × C) / A
Inversa: X = (A × B) / C
Verás el resultado y la explicación del Sensei con la fórmula aplicada paso a paso. Puedes Copiar para llevarte los datos o Limpiar para hacer otro cálculo.
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La regla de tres es ese “superpoder” que te salva en clase, en la compra, en una receta, en un presupuesto… y en cualquier momento en el que algo cambia de tamaño o cantidad y tú solo quieres saber: ¿y entonces cuánto es?.
Con esta calculadora de regla de tres directa o inversa, Sensei Kit te ayuda a resolver proporciones sin pelearte con fórmulas. Tú pones los datos, eliges si es directa o inversa, y el resultado sale claro. Porque sí: la regla de tres es fácil… hasta que la haces con prisa.
La regla de tres sirve para encontrar un valor desconocido cuando tienes tres datos relacionados y te falta el cuarto. Se basa en una idea simple: si dos cosas guardan una relación, esa relación se puede usar para calcular el valor que falta.
Dicho por el Sensei: si sabes “cuánto corresponde” en un caso, puedes saber “cuánto corresponde” en otro.
Es directa cuando las dos magnitudes se mueven en el mismo sentido:
Ejemplo típico: precio y cantidad. Si compras más unidades, pagas más.
Es inversa cuando las magnitudes se mueven en sentido contrario:
Ejemplo típico: trabajadores y tiempo. Si hay más personas trabajando, se tarda menos (en general).
Tu Sensei te da un truco rápido:
Antes de poner números, decide el “tipo de relación”. Esto evita el error más común: usar directa cuando en realidad es inversa.
Normalmente tienes algo como:
La herramienta te devuelve X al instante. Y si tienes botón de copiar, mejor: lo pegas en tu ejercicio, tu presupuesto o tu nota sin repetir el cálculo.
Si 3 camisetas cuestan 45 €, ¿cuánto cuestan 5?
Aquí es directa porque a más camisetas, más dinero.
Una receta para 4 personas lleva 300 g de arroz. ¿Cuánto para 6?
Más personas, más arroz: directa.
Si 4 personas tardan 12 días en hacer una tarea, ¿cuántos días tardan 6 personas?
Aquí es inversa: más personas, menos tiempo.
Un truco Sensei de oro: mira si el resultado “tiene sentido”.
La regla de tres tiene una ventaja: el sentido común te avisa rápido.
La idea de proporción es antigua y aparece ya en la matemática clásica (por ejemplo, en trabajos asociados a la tradición griega como Euclides y su teoría de proporciones). Con el tiempo, la “regla de tres” se popularizó como método práctico en comercio, ingeniería y enseñanza por ser una forma directa de resolver proporciones sin álgebra avanzada.
Dicho en modo Sensei: no la inventó un influencer… la inventó la necesidad de no perder dinero con cálculos mal hechos.
La regla de tres es una herramienta mental de vida:
Y lo mejor: una vez la entiendes, te acompaña siempre.
Porque aquí no vienes a sufrir. Vienes a resolver:
El Sensei te acompaña, pero el mérito del aprobado… es tuyo 😄
La regla de tres directa se aplica cuando las magnitudes son proporcionales (si una aumenta, la otra también). La regla de tres inversa se usa cuando al aumentar una magnitud, la otra disminuye (por ejemplo, a más trabajadores, menos tiempo de obra).
Se resuelve multiplicando en cruz: multiplicas los dos datos conocidos en diagonal y divides el resultado por el tercer dato. Nuestra calculadora lo hace al instante mostrándote el proceso.
La fórmula de la regla de tres inversa es X = (A × B) / C. En la inversa se multiplica en el mismo lado, no en cruz. Ejemplo: si 4 personas tardan 12 días en una tarea, ¿cuánto tardan 6 personas? X = (4 × 12) / 6 = 8 días. Más personas, menos días: inversa.
Es fundamental para calcular porcentajes, ajustar cantidades en recetas de cocina, convertir divisas, calcular el consumo de combustible o escalar medidas en mapas y planos.
Usa este truco: piensa si al aumentar el primer dato el segundo también aumenta (directa) o disminuye (inversa). Si compras más unidades pagas más → directa. Si hay más trabajadores se tarda menos → inversa. También puedes fijarte en el resultado: si en una directa te sale que más cantidad cuesta menos, has elegido el tipo equivocado.