
Calculadora de potencia de luz o electricidad para casas, comercios y otros usos. Ahorra o sube tu potencia necesaria. Sin datos de CUP, ni registros.
ℹ️ Resultado orientativo. El cálculo aplica el factor de simultaneidad sobre las potencias nominales. Para cambios de potencia contacta con tu comercializadora eléctrica.
Selecciona el modo que mejor se ajuste a tu caso: Vivienda / Hogar o Negocio / Local para bares, oficinas, tiendas, peluquerías, talleres u otros locales profesionales.
En vivienda, selecciona el tamaño aproximado de la casa y el número de personas. En negocio, elige el tipo de local, el tamaño y los datos básicos de actividad. Estos datos ayudan a estimar una potencia mínima razonable.
Selecciona los electrodomésticos, equipos o instalaciones que tengas y que puedan consumir más electricidad: vitrocerámica, horno, lavadora, aire acondicionado, etc.
En viviendas puedes indicar si normalmente usas pocos aparatos a la vez, un uso normal o un uso intensivo.
Si ya tienes contrato de luz, puedes seleccionar tu potencia actual. La herramienta comparará la potencia contratada con la potencia recomendada.
La calculadora mostrará una potencia recomendada en kW, la potencia base estimada, el número de equipos seleccionados y, si has indicado tu potencia actual, una orientación sobre posible ahorro o necesidad de aumentar potencia.
Si la herramienta indica que la potencia es insuficiente, puede que te salten los plomos al usar varios aparatos a la vez. Si indica que podrías ahorrar, quizá tienes más potencia contratada de la que necesitas.
El resultado es orientativo. La potencia real puede depender de la instalación eléctrica, el tipo de tarifa, si hay monofásica o trifásica, la potencia de cada equipo y los hábitos de uso. Para cambios de potencia o instalaciones superiores a 15 kW, consulta con tu comercializadora o un electricista autorizado.
Si te ha sido útil, danos 5 puntazos
0 / 5. 0
Prueba estas otras herramientas para calcular, hacer conversiones y solucionar otras tareas útiles
¿Te gusta sensei kit? apoya el proyecto
¿Te gusta sensei kit?
apoya el proyecto
Apóyanos poniendo publicidad o compartiendo tu sabiduría como un Sensei con otros que pueden necesitar nuestras herramientas. ¡¡Nos congratula!!
La potencia contratada es la “capacidad” de tu instalación: cuánta electricidad puedes usar a la vez antes de que actúe el limitador y se te vaya la luz. Por eso esta calculadora existe: para ayudarte a elegir una potencia ni corta ni larga. Si contratas de más, pagas un fijo todos los meses por algo que no aprovechas. Si contratas de menos, vivirás a base de mini-apagones cuando coinciden varios aparatos potentes.
Tu Sensei lo dice con cariño: mejor ajustar potencia que ir reiniciando la casa como si fuera el Wi-Fi.
Aquí se lían hasta personas muy listas, porque kW y kWh suenan parecido pero son cosas distintas. La potencia (kW) marca el “límite simultáneo”: cuántos aparatos pueden estar funcionando a la vez sin que salte el limitador. El consumo (kWh) es la energía que vas gastando con el paso del tiempo (horas y días) y depende de tu uso.
En la práctica: puedes tener un consumo bajo (kWh) y aun así necesitar potencia suficiente (kW) si en determinados momentos conectas varios aparatos a la vez. Y al revés: puedes contratar mucha potencia y seguir gastando mucho si tus hábitos consumen muchos kWh. El truco está en equilibrar ambos sin pagar de más.
Lo más rápido es mirarlo en tu factura: ahí aparece la potencia contratada y, en muchas tarifas actuales, pueden aparecer dos potencias (por ejemplo, una en periodo punta y otra en periodo valle). Si ves dos valores, ya estás en ese escenario; si ves uno, probablemente están igualadas.
Y cuando “salta”, normalmente no es misterio: has superado la potencia simultánea contratada y actúa el limitador/ICP. La señal típica es que se va la luz justo al encender combinaciones como horno + vitro, termo + lavadora, o aire + cocina. Si te pasa con frecuencia, no es mala suerte: es potencia insuficiente para tus picos.
Si llevas meses (o años) sin un solo salto y tu casa no tiene grandes simultaneidades, es bastante probable que estés pagando kW “de adorno”. La potencia es un coste fijo: aunque consumas lo mismo, más potencia contratada suele significar más gasto fijo mensual.
Truco Sensei: si nunca se corta ni cuando fuerzas un poco (por ejemplo, cocinar y poner una lavadora), quizá puedes bajar un escalón con margen y observar. Ajustar no va de apurar al milímetro; va de no regalar dinero todos los meses.
Cuando la luz se va con cierta facilidad al coincidir aparatos potentes, es señal de que vas justo. A veces el problema no es “tu potencia de siempre”, sino que han cambiado tus hábitos: teletrabajo, más cocina eléctrica, un termo, un aire nuevo, o simplemente más gente en casa a la misma hora. Resultado: suben los picos simultáneos y empiezan los cortes.
Si la potencia es insuficiente, el síntoma típico es ese: no se va “de vez en cuando”, se va siempre en los mismos momentos. Y eso es exactamente lo que esta calculadora te ayuda a estimar con datos.
SenseiKit no te pide que sumes “todo lo que existe en tu casa” como si vivieras en un modo demo con todo encendido. La idea es mucho más realista: elegir los aparatos que realmente podrían coincidir y aplicar un criterio de simultaneidad (uso bajo/normal/intensivo). Así obtienes un rango de potencia eléctrica recomendada coherente con tu rutina.
Además, hoy se puede ajustar la potencia en pasos pequeños, lo que permite afinar sin tener que elegir entre “me quedo corto” o “pago de más”. El objetivo es claro: que tengas potencia suficiente para tus picos habituales, sin inflar el fijo.
En una vivienda, los picos suelen venir de cocina, termo, climatización y algún electrodoméstico potente. En un comercio o local, el patrón cambia: hay picos más bruscos (equipos que arrancan con potencia, aparatos que coinciden por horas punta, maquinaria, climatización constante, etc.). Por eso, en negocio es clave pensar en qué coincide, no solo en qué aparatos hay.
Si tu caso se acerca a potencias altas, instalación trifásica o maquinaria, la calculadora es una base excelente para orientarte, pero conviene revisarlo con criterio técnico para ajustar con seguridad (sobre todo si hay arranques fuertes o cargas especiales).
La potencia contratada se paga como un fijo (término de potencia). En tarifas con periodos, ese fijo puede calcularse por separado para cada periodo (por ejemplo, punta y valle). Esto significa una cosa muy importante: aunque consumas poco en kWh, si tienes más kW de los necesarios, pagas un extra todos los meses solo por “tener capacidad”.
Por eso, bajar potencia (si te sobra) suele ser una de las formas más limpias de ahorrar: reduce fijo sin tocar tus hábitos. Eso sí: bajar demasiado y empezar a tener cortes te devuelve al punto de partida. Aquí gana quien ajusta con margen, no quien apura.
Subir o bajar potencia es una gestión administrativa/técnica que normalmente tiene limitaciones de frecuencia y posibles costes según el caso. Traducido al idioma Sensei: no es algo para estar tocando cada mes “a ver qué tal”, así que conviene calcularlo bien antes.
Truco Sensei: si subes, que sea porque realmente lo necesitas (cortes recurrentes). Si bajas, que sea porque te sobra potencia y quieres ahorrar fijo, pero dejando margen para tu vida real (no para tu vida ideal de “hoy no cocino”).
Si quieres una regla práctica: haz el cálculo con lo que de verdad coincide en tu casa o negocio, elige el perfil de simultaneidad que se parezca a tu vida, y quédate con un resultado que te dé tranquilidad. La electricidad ya tiene suficiente chispa; no hace falta que la añadas tú con un cálculo mal ajustado.
La potencia eléctrica que necesitas depende del tamaño de la vivienda, los electrodomésticos instalados y cuántos aparatos usas al mismo tiempo. Una vivienda pequeña con pocos equipos puede funcionar con una potencia baja, mientras que una casa con vitrocerámica, horno, aire acondicionado, termo eléctrico o cargador de coche puede necesitar una potencia superior. Esta calculadora estima los kW recomendados según tus aparatos principales y el uso simultáneo.
Si contratas menos potencia de la necesaria, es posible que salte el interruptor de control de potencia cuando varios aparatos funcionen a la vez. Por ejemplo, si usas horno, vitrocerámica, lavadora y aire acondicionado al mismo tiempo, una potencia demasiado baja puede provocar cortes de luz. La calculadora ayuda a detectar si tu potencia actual puede quedarse corta.
Sí, puedes ahorrar si tienes más potencia contratada de la que realmente necesitas. La potencia contratada forma parte del término fijo de la factura, por lo que pagar demasiados kW puede aumentar el coste anual sin aportar ventaja real. Si la calculadora indica que tu potencia actual es superior a la recomendada, podrías consultar con tu comercializadora la posibilidad de bajarla.
No. La potencia contratada se mide en kW y representa la cantidad máxima de electricidad que puedes usar al mismo tiempo sin que salte la luz. El consumo eléctrico se mide en kWh y depende de cuánta energía usas durante un periodo de tiempo. Puedes tener una potencia contratada alta y consumir poco, o tener una potencia baja y consumir mucho si usas los aparatos durante muchas horas.
En un negocio la potencia necesaria depende del tipo de actividad, el tamaño del local y los equipos instalados. Un despacho u oficina suele necesitar menos potencia que un bar, restaurante, peluquería, tienda con cámaras frigoríficas o taller con maquinaria. La calculadora permite elegir el tipo de negocio y marcar los equipos principales para estimar una potencia orientativa.
Debes consultar con un electricista autorizado o con la distribuidora si necesitas una potencia elevada, si tu instalación es antigua, si vas a instalar maquinaria, climatización potente, cargador de coche eléctrico o si el resultado se acerca o supera los 15 kW. En esos casos puede ser necesario revisar la instalación, el boletín eléctrico o valorar una instalación trifásica.
Sí. SenseiKit no almacena ni comparte los datos que introduces en esta herramienta. El cálculo se realiza en tu navegador y sirve únicamente para ofrecer una estimación orientativa de la potencia eléctrica recomendada.